ddddddd“No sé lo que quiero y no pararé hasta conseguirlo.”

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sábado, 29 de septiembre de 2012

Mi pequeña cicatriz.

Nos empeñamos en creer firmemente en esa tontería de que el tiempo cura todas las heridas, y lo desperdiciamos pensando que así todo irá mejor, todo será más fácil. En realidad, lo único que ayuda a cicatrizar es seguir viviendo, no es el paso del tiempo sino las nuevas experiencias lo que nos cura. Yo sé que no voy a poder recuperarme del todo de todo aquello, pero tengo que aprender a vivir sin ello, a vivir con esa pequeña cicatriz, aunque en noches como esta amenace con volverse a abrir.

martes, 25 de septiembre de 2012

Incendios de nieve y calor.

Siempre me decía eso de que (casi) nunca la escuchaba. En cierto modo no se equivocaba, yo la decía que hablaba demasiado, que como siguiese así se iba a quedar sin palabras antes de haber terminado de vivir.

Nunca me decía eso de que (casi) siempre la escuchaba. En cierto modo sí se equivocaba, yo la escuchaba incluso cuando callaba, la escuchaba más allá de las palabras que salían de sus labios, la escuchaba mirándola a los ojos, la escuchaba atrapándola en mis brazos, sabía incluso cosas de ella que ella nunca admitiría, sabía eso de su miedo al futuro, sabía eso de su miedo a la soledad, sabía eso de los relatos que escribía y que nunca había enseñado a nadie, y sin embargo yo sabía cómo eran cada uno de sus personajes, sabía identificar las sutiles diferencias de todas sus sonrisas, y el sabor amargo de cada una de sus lágrimas, sabía eso de que me quería por encima de cualquier pero. Pero. Nunca supe por qué. Tampoco lo necesitaba.


domingo, 9 de septiembre de 2012

Seres únicos.

- ¿Nunca te has fijado en cómo lucha la gente día a día para demostrar ser más especiales que el resto? Mejores, diferentes, únicos. ¿Y nunca te has fijado en la soledad que entrañan las personas más únicas? A todo el mundo le encanta que les digan los especiales que son, lo raro, excepcionales, singulares y únicos que son, incluso hasta a mí me gustaba. Yo luché con uñas y dientes por convertirme en eso, en el ser más único que hubiese existido, creo que lo conseguí en cierto modo, lo conseguí porque me convertí en el ser más solitario del mundo, y eso, en definitiva, es ser único. Luego ocurrió todo, llegó toda esa gente que me quiso salvar y que yo arrastré al abismo conmigo, toda esa gente que desperdicio su única vida en intentar que yo fuera menos único y que no lo consiguió. Luego llegó ella, y descubrí que existía un ser más único que yo, un ser más solitario, un ser más hundido y más oscuro, y ocurrió que me salvó, y juntos caímos en un abismo más hondo, más negro, más solitario, más menos todo, y de esa soledad hicimos nuestro hogar. Nunca he llegado a descubrir si fuimos felices, no había sonrisas la verdad, pero tampoco lágrimas, era la nada más única, y yo estaba cómodo allí, era más de lo que siempre había querido y aún así creo que no era feliz. Y es que cuando eres único ni siquiera logras descifrar lo que sientes por dentro. Pero cuando fuimos únicos...

- ¿Qué ocurrió?

- Que yo, sin quererlo, o eso quiero creer, le robé su singularidad, la convertí en un ser corriente, entonces se asustó del abismo y huyó, esa fue la primera y la única vez que la vi sonreír y llorar a la vez. Ella me hizo único, y yo la hice feliz, y ahora sólo la soledad me arropa por las noches, y ahora me gustaría ser otro ser ordinario como tantos, y salir de esta gris situación.