ddddddd“No sé lo que quiero y no pararé hasta conseguirlo.”

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martes, 31 de enero de 2012

Volvamos a empezar.

Volvemos a lo de siempre, a los futuros que ya son pasados, a volver a reducir la marcha. A parar, rebobinar y no querer darle al play. Volvemos a ser tú y yo, sin ningún nosotros. Volvemos al ceño fruncido, al esquive de miradas, a la desaparición de sonrisas, al ruido lastimero de las quejas de nuestros corazones pidiendo calma, porque están hartos, hartos de que juguemos con ellos como nos viene en gana, y se enfadan y duelen y se rompen a su antojo, porque quieren escapar de nosotros, quieren irse juntos y escapar de nuestras mentes que son las que los aprisionan y los impiden pisar con firmeza a cada paso, ellos quieren latir con fuerza, bombear más sangre de la que deberían cuando estamos cerca el uno del otro, observar expectantes nuestro 'hola' en forma de beso, al igual que nuestros mil 'adioses' y todo lo que haya entre el primero y los segundos. Pero somos idiotas, cabezotas y egoístas, pero sobre todo estamos cagados de miedo, por eso no avanzamos. Y no sé tú, pero yo estoy cansada de ir siempre para atrás, pienso ir hacia delante contigo o sin ti, con corazón o sin él, con co(razones) o sin ellas.
Y volvemos a empezar.

lunes, 30 de enero de 2012

El pasado no es más que un lastre.

Te voy a contar un secreto, este por tu propio bien. Puedes pensar que el pasado tiene algo que decirte. Puedes pensar que deberías escuchar, esforzarte por distinguir susurros, que deberías hacer lo imposible, inclinarte para escuchar la voz que murmura desde el suelo, desde los lugares muertos.

Puede que pienses que ahí vas a encontrar algo, algo que comprender o a lo que encontrar un sentido.

Pero yo sé la verdad. La conozco de las noches de frialdad. Sé que el pasado va a tirar de ti hacia abajo y hacia atrás, que te va a engañar con el susurro del viento y los gemidos de los árboles, que te va a impulsar a descifrar lo que no entiendes, a recomponer lo que estaba roto. No hay esperanza. El pasado no es más que un lastre. Se instala en tu interior como una piedra.

Hazme caso. Si oyes que el pasado te habla, si sientes que tira de tu espalda y que te pasa los dedos por la columna, lo mejor que puedes hacer, lo único, es correr.

- Delirium, Lauren Oliver.

lunes, 23 de enero de 2012

Cautious Man.

Ésta es la historia de Bill Horton, un hombre que cambió gracias a la luz de una mujer.
Billy era un hombre cauto en la carretera, viajaba sin rumbo, siempre hacía delante, no sabía a donde iba pero no reducía la marcha, iba lento, despacio, Billy era un hombre cauto.
Caminó y vivió siempre fiel a su código, Billy era un hombre cauto pero dejó de serlo cuando conoció a una joven. Ocurrió en uno de los primeros días de mayo, él iba en su coche, por una vieja carretera comarcal de Arizona, mientras seguía a su destino algo llamó su atención, una chica andaba por el medio de la carretera, siguiendo las líneas del suelo, haciendo que volaba, con el pelo ondeando al viento, era libertad. Y fue allí en esa carretera donde Billy por primera vez frenó, y fue allí en aquella carretera donde ella por primera vez miro hacia atrás. Y fue allí en los brazos de ella donde Billy dejó escapar su precaución, en el crepúsculo de los amantes.
La vida de Bill Horton cambió, dejo de seguir a su destino por su felicidad personificada, pero Billy había sido un hombre cauto y algo de ello quedaba en su interior. En su mano derecha Billy se tatuó la palabra amor, y en su mano izquierda estaba el miedo a esa palabra, y en que mano él sujetó su destino nunca estuvo claro.
Pero el miedo pasó, y el amor perduró.
Llegó el verano indio y él tomó a su joven amante como su esposa. Y con sus propias manos construyó una gran casa en la orilla del río. Ahora Billy era un hombre honesto que quería hacer lo que era correcto.
Trabajó duro para llenar sus vidas con días felices y noches de amor. Pero cuando estaba solo, en la oscuridad, de rodillas rezaba, y sólo pedía permanecer así para siempre, sólo quería mantenter esa estabilidad, porque sabía que en un corazón inquieto se asienta la semilla de la traición.
Una noche, Bill Horton despertó de un terrible sueño gritando el nombre de su esposa. Ella dormía a su lado, sumida en un pacífico sueño, lejos de allí, ajena a los temores de Bill.
Billy se vistió y bajó a la carretera, hacía muchos años que no pasaba por allí y sintió una frialdad levántandose en su interior, algo que no podía explicar. Y huyó de ahí, volviendo al lado de su esposa, que era lo único que le quedaba en el mundo. Y al igual que sabía que las palabras tatuadas a través de sus nudillos nunca desaparecerían, sabía que seguiría siempre al lado de esa mujer. Le apartó el pelo de la cara, mientras veía como la luna brillaba en su blanca piel, llenando aquella habitación, al igual que su corazón, con la belleza de los dioses caídos de la luz.


Basado en la canción 'Cautious Man' de Bruce Springsteen,
para escuchar esa preciosidad haz click en la foto.

On his right hand Billy tattooed the word 'love' and on his left hand was the word fear and in which hand he held his fate was never clear.

sábado, 21 de enero de 2012

Feliz no-cumpleaños.

Al día siguiente era mi cumpleaños, estaba nerviosa, como cada año, pero no tanto como lo estaría a esas horas un día después, cuando mi cumpleaños se hubiese consumido casi por completo, porque eso significaría que mi no-cumpleaños estaba a punto de comenzar. ¿Que qué era mi no-cumpleaños? Mi no-cumpleaños era mi felicidad hecha día, mi no-cumpleaños era él haciéndome vivir. Él. ¿Que quién era él? Él era mi sonrisa, mi luz y mi placer. Creador de mis no-cumpleaños porque decía que en mi cumpleaños me tenía que compartir con demasiada gente, por eso decidió regalarme un día. Regalar un día, menuda locura, pensaréis. Él estaba loco de atar. Todo el mundo piensa que su día es el día de su cumpleaños, ese es el único día en el que la gente no se siente culpable por sentirse especial, en mi caso ese día me daba igual, me importaba el día siguiente, ese no era sólo mi día, era nuestro día, no existía nadie más, no hablábamos con nadie más, y tampoco veíamos a nadie más. Todos los años, un minuto antes de que acabará mi cumpleaños él venía a mi casa me susurraba un 'Feliz Cumpleaños' y me daba un regalo material. Un minuto después le tenía gritando al mundo 'Feliz no-cumpleaños', me tapaba los ojos, me metía en su coche y me llevaba a cualquier lugar apartado, lejos de todo lo que yo conocía, cada año era un sitio distinto, y yo nunca supe donde estaba cada lugar, sólo sé que cada año íbamos más lejos. En ese sitio éramos libres, solos él y yo, era una especie de paraíso, era mi pura felicidad, era especial, era, era, era...
¿Que por qué hablo en pasado todo el tiempo? Hoy ha sido mi cumpleaños, mañana será mi no-cumpleaños. ¿Que qué es mi no-cumpleaños? Mi no-cumpleaños es mi infelicidad hecha día, mi no-cumpleaños es él haciéndome morir poco a poco, sinceramente preferiría mil veces la rapidez con la que él murió en vez de esta lenta agonía, de días grises sin luces ni sonrisas, sin destellos ni risas, sin él, sin mí, sin nosotros. Si hoy estuviera vivo le mataría yo con mis propias manos por haberse inventado esa estupidez del no-cumpleaños... ¿A quién pretendo engañar? Hay un mundo entero de tonterías como esa que me hacen morir un poco cada día. ¿Qué esperaba? Él era mi mundo y ahora no tengo a donde huir, y yo sólo quiero huir a todos esos lugares a los que él me llevo y no puedo, y eso también me mata.


miércoles, 11 de enero de 2012

Nunca nadie supo la verdad.

¿Cómo pudo llegar a pensar alguna vez que le daba igual perderle? Antes le parecía algo normal, la vida y su destino que separaba caminos irremediablemente. Pero ahora que le ha vuelto a encontrar no se explica como pudo importarle tan poco. Ahora que ha vuelto a abrirse hueco en su corazón, ahora que le ha quitado las telerañas a la zona de ese corazón que tenía reservada para él, ahora que ha redescubierto la pura razón de su felicidad conjunta. Ahora que ambos van paso a paso, de la manos, redescubriendo lo bueno, saltando las piedras donde antes caían, porque ahora ya saben lo malo y han aprendido a apartarlo. Y seguro que vendrán nuevas cosas malas, pero las buenas serán el doble, y ellos son ya el doble de fuertes, porque sólo ellos saben la verdad.

A veces es necesario perder por completo a alguien para comprender lo que significa para ti

miércoles, 4 de enero de 2012

Á.

Fue una noche larga, muy larga, en la que todos nos preguntamos lo mismo: ¿por qué tenía que haberle pasado a mi madre? ¿Por qué a ella? Pero esa es la pregunta que por lo visto se hacen todos los que han pasado por la experiencia de recibir el fatal diagnóstico. Aquella noche la tengo grabada en mi memoria porque fue una noche de dolor, de reflexión, de preguntas sin respuestas, de querer saber por qué el destino en el último año nos golpeaba así, tan continuamente, sin darnos tregua.