ddddddd“No sé lo que quiero y no pararé hasta conseguirlo.”

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miércoles, 1 de junio de 2011

Su espíritu imperecedero

Ahí estaba ella, sola, como siempre, solamente acompañada por su oscuro cuaderno de dibujo. Un cuaderno que parecía que nunca tenía fin. Alicia, con sus gafas en precario equilibrio en la punta de su nariz, con sus largos rizos rubios ondeando al viento. Era guapísima, la chica más guapa que he visto en mi vida, pero ella siempre estaba sola. No fue hasta meses después cuando descubrí el por qué, la perseguí durante días, sólo quería saber más de ella, intenté seducirla pero ella siempre me daba calabazas. No me preocupaba, soy un tío persistente y al final conseguí mi objetivo. Al principio todo era genial, ella era muy rara la verdad, pero creo que fue eso lo que me enamoró. Nuestro primer beso fue de película, yo sólo deseé besarla y ella, como si me hubiese leído la mente, lo hizo. Ahora sé que en verdad me leyó la mente. No sé por qué pero ella también me quería, era extremadamente inteligente, podía pasarme horas discutiendo con ella sobre cualquier tema y Alicia siempre acababa teniendo el mejor argumento. En estos casos yo me enfadaba, o más bien me hacía el enfadado, ahora sé que eso ella también lo sabía, se sentaba encima mía y me empezaba acariciar dulcemente. Dulzura era algo que ella irradiaba de manera natural. Sabía exactamente que botones tocar para volverme loco. Pero se suicidó, sin más, se tiró desde aquella azotea en la que solíamos pasar las tardes tirando globos de agua a la gente. Era divertido, ahora pasar por allí no me divierte para nada, todavía quedan manchas de sangre en la acera, y todavía está presente su leve olor a vainilla. Me dejó una carta, escondida en el falso ladrillo que los dos sabíamos que había en aquella azotea, justo donde yo sabía que estaría. Me decía que sabía un secreto, algo demasiado fuerte como para convivir con ello sin contárselo a nadie, pero que si lo contaba la matarían a ella y a mí. Todos estaréis pensando que me salvó la vida al suicidarse. Pero no es así. Me salvó la vida el día que cruzó su mirada con la mía por primera vez. Ahora está muerta, pero yo no y pienso llegar hasta el final de este asunto. Este sólo es el prólogo de mi venganza.


4 comentarios:

A's consumed candle. dijo...

Dios... Un texto escalofriante. ¿Sabes? Creo que si fueras escritora, tus libros estarían entre mis favoritos, tienes ese estilo que me gusta y que me cuesta entender. Dínamico, se podría llamar. No lo sé. El caso es que me encantas.

Eileen dijo...

DIOOOOOOOOOOOOOS! Ponte a escribir un libro ya, mujer! Es la leche! Es perfectamente el prólogo de una novela, de la que podría ser tu primera novela! ¡Me encaaaaaaanta!
Y estoy muy de acuerdo con todo lo que dice A's consumed candle.

Anónimo dijo...

oyoooo! que brusco todo, necesito máááás!!!! :)

Laura ! dijo...

En serio, GRACIAS a las tres :)