ddddddd“No sé lo que quiero y no pararé hasta conseguirlo.”

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martes, 19 de abril de 2011

¿Quién te ha salvado de mis precipicios?

Frío, frío gélido, frío invernal, frío glacial, frío, de ese que se te mete en los huesos y no desaparece hasta el día siguiente, e incluso entonces todavía quedan restos de él.
Ella todavía seguía preguntándose porque había acudido a la cita, miró el reloj, él llegaba tarde, como siempre. Volvió a meter las manos en los bolsillos, empezó a moverse, le gustaba el frío pero hasta cierto punto. Era de noche, y apenas se veía nada, salvo por una farola que parpadeaba levemente, así que Duna se llevó un susto de muerte cuando la silueta de Martín apareció, de repente, a su lado.
- ¡Joder! - dijo ella, dejando ver que eso iba a ser lo más amable que iba a decir.
- Hola a ti también... - contestó él. Ella no dijo nada más, se leía claramente la decepción en su mirada. - ¿Qué tal todo?
- ¿Qué tal todo? - Duna parecía realmente enfadada, o más bien parecía que lleva tragando demasiada tristeza durante demasiado tiempo. - Llevó un año sin saber nada de ti y me dices que qué tal todo... Pues todo de lujo, de puta madre, nunca fueron mejor. Gracias a ti me he dado cuenta de que nadie es imprescindible para nadie en esta vida, así que creo que he aprendido una de las lecciones más útiles de mi vida. Gracias a ti, ya no me fío de nadie, ya no confío mi vida a nadie, y ya no doy todo por nadie. ¿Y tú? Dime, ¿qué tal todo?
- Ya veo que sigues con tu misma ironía - Martín ni siquiera levantaba la mirada del suelo. - Yo... - deseaba decirle cuanto lo sentía, que se había equivocado, que quizá había cometido el error más grande de su vida, que la quería, que la ha echado de menos todos y cada uno de los 365 días, que la quiere, que fue un estúpido, no estúpido no, gilipollas por todo lo que hizo, un cabrón de la cabeza a los pies por haberse alejado así, por haber desaparecido sin más, por haberle hecho sufrir de aquella manera, por... - Yo bien, ya sabes, con mis proyectos y mis historias. - Fue lo único que murmuró.
- En fin, esto ha sido una tontería. Pensé que tu desesperación por verme vendría acompañado de palabras mejores que esas. No tenía que haber venido...

Duna echó a andar, pero cuando pasó por su lado él la agarró del brazo, sin llegar a hacerle daño, con el suficiente cariño para que ella se parara. Martín levantó la cabeza, por fin, la miró a los ojos, a aquellos ojos negros, profundos, que parecía que siempre te estaban ocultando algo. Estaban a escasos centímetros el uno del otro, Duna había olvidado el frío que sentía, su corazón iba a mil por hora, estaba incluso sonrojada, y no sabía del todo la razón. Fue un minuto, que se hizo eterno para los dos, al final él la soltó, y ella salió corriendo. Martín se quedó allí, parado, con la vista nublada a causa de las lágrimas que acudían en tropel a sus ojos. Se dejó caer al suelo, solo y desamparado.

4 comentarios:

Eileen dijo...

Juuuuu todas tus historias acaban mal... ¿¡POR QUÉ ERES TAN CRUEL!? jajajajaajaja Martín acabará confesandole a Duna lo mucho que siente lo que quieras que haya hecho y serán felices. Lo sé!

Laura ! dijo...

No creo en los finales felices jajajajaja!

Pero no todo lo que escribo acaba mal :( Creo... JAJAJAJAJAJAJAJAA

Eileen dijo...

No no! (el de Syn y tu no acaba mal... ejem... ¬¬) xDDDDDD

Laura ! dijo...

Jajajaj, ese todavía no se sabe como acaba xdd alomejor le dejo tirado por ahí! tsé xDD