ddddddd“No sé lo que quiero y no pararé hasta conseguirlo.”

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sábado, 30 de octubre de 2010

I wanna be free.

Viernes. Hoy es un viernes de esos que lo único que apetece es coger tu portátil, tirarte al sofá, ponerte alguna buena serie o algo de música de fondo, o leer un buen libro mientras escuchas el retumbar del viento en las ventanas o el escurrir de las gotas de lluvia en los cristales, mientras tú te sientes segura bajo tu manta. Hoy, que para lo único que me apetecía pisar la calle era para sacar a mi perro, la verdad es que adoro ese momento, el frío que se siente al dejar tu casa, la tranquilidad que llevas al andar, el aire moviéndote el pelo, unos cascos como tus mejores amigos...es algo inexplicable, algo que simplemente apetece, algo para vaciar la mente de todos los problemas, dejar que el viento haga volar esos problemas lejos, muy lejos de donde tú te encuentres, y disfrutar, disfrutar del progresivo congelamiento de cada una de tus extremidades, y llegar a casa y sentir esa oleada de calor que nos devuelve la vida.

Todo eso es lo más interesante que he hecho en este día, y ¿sabéis qué? Hoy, no necesitaba nada más.


And I wanna be free, wind in my hair, salt on my skin, sun in the air,
I have to feel love, holding on me. I'll give you everything that you would ever need..

jueves, 28 de octubre de 2010

27 de octubre de 2010.

19 añitos...
Y ya está. No hay nada más. Es un día como cualquier otro, que la gente te hace sentir especial, y como si este día fuese sólo y exclusivamente tuyo. ¿La gente? No! "La gente" sólo te deja un comentario insulso en tal o cual red social, un comentario que no significa nada, sin ni siquiera preguntarse si será tu cumpleaños de verdad, sintiendo que han cumplido. Las personas que realmente te hacen sentir este día como tuyo, son tus amigos, los verdaderos, los que llaman a tu puerta a las 9 de la noche, mientras hace un frío invernal, y te empiezan a cantar el cumpleaños feliz con una vela y una tarta improvisada! Los que te regalan un simple dibujo que para ti significa mucho más que un regalo material, los que quieren pasar la mañana, el único tiempo que tienen libre, contigo por el siempre hecho de verte crecer, de todo el camino recorrido y compartido a su lado. Y, porsupuesto, los amigos que no pueden hacer ninguna de esas cosas por unos cuantos de cientos o decenas de kilometros de distancia, pero que aún así, con sus gestos y detalles, los sientes tan cerca como al resto. Y, sin duda, tu familia, la primera y la última que te felicita siempre, la que se pasa el día a tu merced por el simple hecho de hacerte feliz en "tu día". Por todo eso, es por lo único (que no es poco) por lo que me gusta mi cumpleaños. Odio crecer, odio cumplir años, sí, lo sé, sigo inmersa en el síndrome Peter-Pan! Pero ellos consiguen hacer que este día, yo sea feliz!
A todos y cada uno de vosotros que no hace falta nombrar, GRACIAS!
Os quiero.


lunes, 25 de octubre de 2010

Mejor que la libertad, mejor que la vida.


Felicidad en estado puro, brutal, natural, volcánico, que gozada, era lo mejor del mundo... Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que la coca, chutes, porros, hachís, rallas, petas, hierba, marihuana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos, lsd, éxtasis... Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, que una orgía, una paja, el sexo tántrico, el kamasutra, las bolas chinas... Mejor que la nocilla y los batidos de plátano... Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del Milenium... Mejor que los andares de Ally Mcbeal, Marilyn, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y el lunar de Cindy Crawford... Mejor que el pequeño paso de Amstrong sobre la Luna, el Space Mountain, Papa Noel, la fortuna de Bill Gates, las malas experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro, todos los chutes de testosterona de Schwarzenegger, el colágenos de los labios de Pamela Anderson, mejor que los excesos de Morrinson... Mejor que la libertad... Mejor que la vida.

¿Un juego de idiotas? Tal vez, pero era nuestro juego.


Me gusta jugar a las tabas. Y al monopoly, pero sólo cuando soy la banca. Me encanta jugar a las canicas, siempre gano. El juego de la oca es una idiotez. Aunque menos que las damas, el cubo de rubbik, y todas esas tonterías de los países del este. Las adivinanzas no son lo mío. Los dados las cartas y la rayuela... están bien.
El corre que te pillo tiene un pase, pero eso es todo. Pero hay un juego al que jamás hay que jugar. He dicho JA-MÁS. Aunque os lo proponga vuestro mejor amigo. Me refiero a dejarse sepultar en un bloque de hormigón.


- Hay dos o tres cosas que nunca me has pedido y lo lamento. Habría sido capaz.
~ ¿Qué cosas?
- Comer hormigas, insultar a los parados que salen del Inem... amarte como loco.


sábado, 9 de octubre de 2010

Elegí...


Yo elegí quererte y todas las consecuencias que eso conllevaba, elegí que tu fueses la persona que llenase mis días de sonrisas, elegí que tu olor era el que mejor le venía a mis sábanas. Yo elegí que me comieras a besos, elegí también tu voz al otro lado del teléfono. Elegí llorar por ti de vez en cuando, elegí creerme tus verdades y creerme a medias tus mentiras, elegí que no quería otras manos agarradas a las mías, que no quería ver por la mañana otra cara que no fuese la tuya, elegí nuestro mes del año y nuestro día del mes, elegí que tú fueras mi locura y mi cordura, elegí llenar el silencio de la noche de nuestra risa. Elegí las idas y venidas, las despedidas, elegí la impotencia, la incertidumbre y tu impredecibilidad, elegí el miedo a fallar y los impulsos, elegí las miradas, elegí temblar, elegí hacerme adicta a tus palabras, al corte de tu voz. Elegí conservar intacto cada momento, y dejar huella de lo que algún día fue. Elegí que mi mayor hobbie era verte dormir entre sábanas blancas, elegí no callarme nada, elegí darte todo, elegí hablar de nosotros cuando hablaba de mi, elegí ser fuerte sin la ayuda de ningún tipo de coraza y luchar por un solo motivo, elegí darte todas mis oportunidades, elegí quedarme con tus manías, tus defectos y tus carencias. Elegí perdernos debajo de cualquier edredón, y tu respiración en mi oreja derecha, elegí hacerlo lento, y la pasión a gran escala, elegí estremecerme sola y únicamente con tus caricias, elegí no ponernos límite. Elegí el sabor agridulce de las discursiones que acababan en abrazo, elegí derrumbarme cuando ya no aguantaba más, elegí encontrarte en lugares donde nunca estarías...Elegí arriesgar y jugarmelas por ti y no me arrepiento de nada...