ddddddd“No sé lo que quiero y no pararé hasta conseguirlo.”

dddddd

sábado, 21 de agosto de 2010

Recuerdos de toda una vida...

Katherine sale del Starbucks con su café calentito en la mano, tiene prisa, llega tarde a la redacción, bajo su brazo está el periódico que ha comprado al salir de casa, el primer New York Times que lleva de portada un artículo firmado por ella. Le echa otra ojeada mientras camina a paso ligero, y sonríe, sonríe porque no puede evitar recordar cómo empezó todo aquello. Su memoria ahora mismo no está pisando la Gran Manzana, se acaba de trasladar a diez años atrás, a un pequeño pueblecito en el que están todos sus recuerdos. Su casa, aquella habitación en la que empezó a escribir sólo por evadirse del mundo, de su vida. Aquel día que llego al instituto y dijo: yo quiero ser periodista. Y lo dijo medio en broma, medio en serio, pero ella ya estaba firmemente decidida. Allí era donde estaban sus amigos, aquellos amigos que serán los más sinceros que habás tenido en la vida. Aquel pensamiento: "cuando sea mayor y vean artículos en el periódico con mi nombre lo leerán, sonreirán y pensarán: lo consiguió." Y se da cuenta de que ya es mayor, de que ya lo ha conseguido. Y vuelve a sonreír, pero ahora es una sonrisa nostálgica, lo echa de menos, echa de menos todos esos sueños por cumplir, esos tiempos de soñar y reír, y soñar y reír, y ser feliz, sólo con sueños, con esperanzas, con ilusiones, con ganas de vivir...todo eso está tan lejos ya. Katherine va tan ensimismada en sus pensamientos que ni siquiera se da cuenta del choque. De repente otras manos preocupadas la están levantando, su café está esparcido por la acera, el periódico volando en el frío viento de otoño. Y ese hombre enfrente, esa cara tan familiar...
-¿Estás bien? ¿Te has hecho daño?
-¿Paul? ¿Eres tú?
-Vaya, me sorprende que Katherine Bridge, la periodista del momento, se acuerde de mí - Sonríe, esa sonrisa de niño tierno, su sonrisa, única e incomparable.
-Paul Scott, el estilista de moda, cuando quieras te hago un artículo. - contesta ella, feliz, tan feliz de repente.
-Jajaja, sí, estaría bien, tratarnos como dos auténticos desconocidos, que ironía.
-¿Te está pasando lo mismo que a mí?
-¿El qué? ¿Miles de imágenes, miles de recuerdos te están viniendo a la vez a la cabeza? ¿Y no sabes cual elegir? ¿Por qué cada uno te parece más feliz y alegre que el anterior? Sí, me está pasando lo mismo.
-Es raro, ¿no? Ahora mismo venía pensando en ti, bueno, en ti y en todos, en aquella época...
-Sí...tuvimos razón en pensar que esa iba a ser la mejor época de nuestra vida, aunque quizá nosotros nos separásemos demasiado pronto, quizá con demasiadas cosas todavía por descubrir.
-Bueno, quizá fue mejor así, nos separamos cuando todavía eramos inocentes, ingenuos ante la vida...
-Sí, bueno, yo creo que nunca dejé de serlo...
-Eso está bien, es lo que siempre me gusto de ti, tu ingenuidad tan divertida.
-Jajaja, lo que siempre me gusto de ti es que me hiciste reír como nadie, es que fuiste mi mejor amigo en el momento oportuno.
-Bueno, quien dice "momento" dice "ocho largos años aguantandote"...- Ella se ríe, ruidosamente, con la boca bien abierta, dejándole ver al mundo lo feliz que es, como siempre ha sido su sonrisa. Él sonríe, tímidamente, tapándose la boca con sus largos dedos, como siempre ha hecho, pero igualmente feliz.
-Vaya, hay cosas que nunca cambian - dice Katherine, y vuelve a reír, y ríe y no puede parar, como en aquellas horas de clase en las que se picaban, se molestaban, se torturaban, se escribían notitas, cartas enteras, se llamaban, se echaban la bronca, pero ante todo reían, siempre reían, él siempre supo hacerla reír, en cualquier situación, y aunque Katherine nunca estuvo muy seguro, Paul pensaba lo mismo sobre ella. Paul y Katherine, los inseparables, las eternas sonrisas, dos minutos con ellos y la gente olvidaba toda sus penas, eran únicos, y unidos eran un huracán de felicidad. Pero ahora se necesitan más que nunca, en estos tiempos de madurez, de hacer las cosas bien, de no querer equivocarse, es cuando más necesitas la sonrisa de alguien tan cómplice.
-Lo hemos conseguido, ¿no? - pregunta Paul, un poco inseguro.
-Lo hemos conseguido, sí. - contesta Katherine - Pero echo tantas cosas de menos.
-Venga, te invito a otro café y nos ponemos al día.
-Es justo lo que necesito.

Ninguno de los dos fue a trabajar aquel día, a ese café le siguió un paseo por Central Park, un largo camino en coche hasta sus raíces, un almuerzo en aquel bar al que tanto les gustaba ir, una tarde recorriendo el pasado, entre risas, comida, y conversaciones del tipo: ¿Te acuerdas cuando...? ¿Te acuerdas del día en el qué...? ¿Te acuerdas cuando fuimos a...? ¿Te acuerdas cuando vimos...? ¿Te acuerdas cuando le hicimos eso a ese? ¿Te acuerdas de aquella profesora a la que tanto odiábamos? ¿Te acuerdas del amigo aquel? ¿Cómo se llamaba? ¿Sigues hablando con él? ¿Te acuerdas?...Y ambos sonríen, y se ríen con ganas, porque ambos se acuerdan de todos y cada uno de aquellos momentos. Por qué, ¿cómo iban a olvidar la etapa más feliz de sus vidas? Por qué, ¿cómo iban a olvidar una amistad tan pura?
Y vuelven a la bulliciosa ciudad, el día se acaba...
Ai! Te juro que me duele la mandíbula y la tripa de tanto reír. Jajaja.
-Sí, te creo, a mí me pasa igual, hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien - y se siguen riendo, quizá sin ningún motivo, quizá por alguna tontería, quizá por el simple hecho de haber podido disfrutar un día más el uno del otro.
Katherine está a punto de bajar del coche de Paul, cuando se gira y le dice:
-Paul...Te echo de menos.
-Estoy aquí, siempre estaré aquí, y yo siempre te echaré de menos.
-Quizá esto sea lo bonito, ¿no? Haber podido disfrutar de un día así, juntos, como si el tiempo se detuviese por un día, sólo para que nosotros podamos disfrutarlo, como si nada hubiese cambiado.
-Sí, eso es bonito, sin duda. Te quiero, Katherine. Siempre serás tú, la que me ayudo a empezar el camino más largo y duro que se pueda imaginar, la vida. Y me alegro de que fueses tú, eras la indicada. - Katherine está a punto de llorar. Le abraza, fuerte, más fuerte, como cuando le pegaba y luego se sentía culpable. No, más fuerte, como cuando volvía de vacaciones después de meses sin verle. No, aún más fuerte, como nunca antes le había abrazado...
-Te quiero mucho, Paul, siempre serás una gran parte de mí, de mi vida, llámame cuando te apetezca caminar un poco, o cuando vuelvas a ver mi nombre en portada.
-Llamame cuando te conviertas en la novia de algún "Hollywood Star" y necesites un estilista.
-¡Entonces no te llamaré nunca! - Y los dos vuelven a reír, como locos, como nunca, como siempre...

© LauraPuente.2010

1 comentario:

Aeryn y Eliel dijo...

¡Hola, Laura!
Hacia tiempo que quería pasarme por aquí, pero siempre se me acaba olvidado U.u

Para empezar, ¡no sabía que escribías! Lo haces muy bien, de verdad ^^ Ha sido precioso como Paul y Katherine recordaban cosas del pasado :)

Vamos a días de cine:
Origen: Quiero verla, me la han recomendado pero eso de que te pierdes un poco al principio...
¡Da igual, se tiene que ver YA! ò.ó

Kick-Ass: Esta película no me llama mucho la verdad xD

La cuarta fase: Quiero verla pero me han dado demasiadas opiniones como que da mucho miedo, otras que no es nada recomendable y otras que sí.
Viendo tu opinión ya que este tema siempre me ha llamado la atención. Y estoy contigo en lo de que nos hacen creer cosas que pueden no son verdad. Es el cine, todo (o casi todo) es posible :D

La vida es bella: ¡La de veces que he visto esta película! Y aún así, me sigue encantando por, sobre todo Guido. Hace un gran papel el hacer creer a su hijo que es un juego.

Amélie: Tampoco me ha llamado ^^''
Aunque si dices que la BSO es muy buena como en La vida es bella, habrá que por lo menos oírla ^^

En, ¿Nunca has echado de menos un momento de tu vida? Me han gustado mucho las fotos ^^ La penúltima especialmente ^^

Y para finalizar, Metro de Madrid: Sueña. Es precioso, me lo he leído ahora mismo y me ha encantando ^^ Los relatos que son de este tipo son los que más me gustan >o<
Una de mis partes favoritas, sin dudarlo es:
"Y ahí acabará todo, él con miles de preguntas sobre ella rondandole la cabeza. Ella con la firme certeza de que no encontrará al hombre de su vida a los 18 años".

Muchas gracias por haberte pasado por nuestro blog y espero más relatos de estos, que se te da muy bien, Laura ^^

¡Un saludillo!
Aeryn *-*