ddddddd“No sé lo que quiero y no pararé hasta conseguirlo.”

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sábado, 17 de julio de 2010

mis alas

-¡Hola! ¿Te acuerdas de mí? - Saludó ella alegremente.
-¿Cómo iba a olvidarte? - contestó él con voz queda.
-Ya veo, veo que no has olvidado nada. Yo...Lo siento...
-En serio, ¿qué quieres? ¿Para qué me has llamado? ¿Pretendes que ahora hagamos como que no ha pasado nada? ¿Piensas que con un simple "lo siento" vas a solucionar algo? Esa etapa ya pasó, tú misma te cansaste, te cansaste de todo aquello, te cansaste de mí, y me abandonaste sin ningún remordimiento, todo por una tontería, y ahora, seis años después quieres que volvamos a ese momento. No bonita, no. Estás totalmente equivocada.
-Vaya...veo que tu rencor y tu odio hacia mí se ha hecho inmenso.
-Mi rencor crecía cada vez que me acordaba de ti, asique sí, yo creo que es más que inmenso. Pero ¿odio? Nunca sería capaz de odiarte. Incluso si me clavases un puñal en el centro de mi corazón te seguiría diciendo que te quiero.
-Veo que sigues siendo igual de exagerado.
-Sí, puede que sea eso. O puede que el dolor que sentí cuando me dijiste "Adiós" era aún mayor que el de una puñalada, y aún así seguí queriendote y sigo queriendote...
-Exagerado - repitió ella, aunque ahora se mentía a si misma, ya que ella había sentido lo mismo.
-No lo entiendes. Sigues sin entenderlo. Sigues siendo la misma niña inmadura. La cría que lo quería todo y no pudo fijarse en los verdaderos detalles, en lo verdaderamente impotante, en lo que siempre había estado allí, en como cuidaba de ti a pesar de que no te dieses cuenta. Nunca fuiste capaz de valorarme nada. Siempre me hacías sentir culpable por algún estúpido miedo que creaba tu mente. Y lo peor de todo, es que sigo sintiendome culpable. -dijo él, entre gritos y sollozos.

Unos minutos después, los dos se encontraban sentados sin nada que decir, como en los viejos tiempos, pero la diferencia era que ya no reían, que ya no se lo decían todo con cada silencio, que ya nada iba a ser igual.

-Mira esto - dijo ella, dirigendo las manos a su cuello, y dejando al descubierto un colgante que hasta ahora había estado escondido por la tela de su camiseta - ¿Lo recuerdas?
-Mi llamador...
-Creo que esta es la única promesa que no hemos roto, prometí que siempre iba a ser tu ángel, y nunca he dejado de serlo.

Él saco otro colgante:
-Lo mismo digo...


© LauraPuente ' 2010


2 comentarios:

Little M. dijo...

Oh...que bonito Laura!
Escribes muy bien :)
Me hago seguidora de tu blog también.
Sigue así<3.
Y gracias por pasarte!ñ_ñ

Carol dijo...

muy bonito :)me gusta lo que escribes jaja
te sigo por supuesto ;)

... gracias por pasarte por mi blog! ;)
muchos besitos :D