ddddddd“No sé lo que quiero y no pararé hasta conseguirlo.”

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lunes, 14 de junio de 2010

Lo que dura un fin de semana

Ella aparcó su viejo coche destartalado en el primer lugar que encontró:
-Perfecto, ya te has perdido, y acabas de llegar a esta ciudad, perfecto -Se dijo a sí misma, mientras sacaba el móvil de aquellos shorts de verano para llamarle.
Pii...pii....venga, ¿dónde estás?
-Dime!¿Por dónde andas? - contestó él.
-Pues, estoy...eh no tengo ni idea, he aparcado en el primer lugar que he encontrado, sólo para decirte que estoy totalmente perdida en tu asquerosa ciudad asique haz lo que sea pero encuentrame, ven a buscarme, ya!
-Si has seguido mis indicaciones, te aseguro que estarás más cerca de lo que te imaginas...
-A ver, voy a ver si veo el nombre de la calle...
-Deja de mirar al cielo como una tonta, y mira por el retrovisor un momento...
La chica entre desorienta y emocinada, bajo su vista hacia el retrovisor y ahí le vió, en la acera de enfrente, sostenido sobre un pie mientras el otro aguantaba una farola, con una mano sosteniendo su móvil y con la otra tocandose el cabello.
Ella dejo caer el móvil sin darse cuenta, nerviosa, muy nerviosa, abrió la puerta del coche.
Él no sabía si acercarse o darle tiempo, vio abrirse la puerta pero no salía.
Miedo, mucho miedo, eral lo que ella sintió en su interior, y dudas, ¿qué pasará después de esto? ¿Salgo? ¿Le abrazo? ¿Le beso? ¿O me doy media vuelta y le mando a la mierda? Venga, ya que estás aquí tirate a la piscina... - Ella y su manía de conversar consigo misma.
Así empezó a salir del coche, sin darse cuenta de que él ya estaba allí, apoyado en su maletero. Y verle tan cerca fue todo lo que necesito para aclararse, de repente, su corazón le dio un vuelco, ya nada importaba, y mucho menos lo que fuese a pasar después sólo ese momento era el protagonista, así la chica corrió a sus brazos y le abrazó, le abrazó como nunca antes había abrazado a nadie, él, entre sorprendido y encantado, la cogió en brazos y empezó a besarla, ambos poniendo la vida y el corazón en cada movimiento, en cada beso, en cada mirada...LLevaban demasiado tiempo esperando ese momento. Cuando aquella adrenalina se calmó, y consiguieron separarse, a los dos les invadió una repentina vergüenza, y a ella también le invadió la sensación de que algo no iba y no iba a ir bien.
-Vamos, que te voy a enseñar la ciudad! -le propusó él.
-Vale! Pero primero me gustaría dejar mis cosas en tu casa, y ver tu habitación, me muero por ver tu habitación, por ver el lugar en el que siempre he estado presente sin llegar a entrar.
-Jajaja, como quieras cariño.

Cuando entró a aquel lugar, sintió que era como si hubiese vivido allí toda su vida, aquel sitio había sido más su hogar que su propia casa.
-Era tal como me lo imaginaba - dijo ella.
Ambos se sentaron en la cama, se miraron a los ojos, y se empezaron a besar, mientras se susurraban "te quiero" entre beso y beso, y entre esas cuatro paredes, entre esas sábanas, estuvieron lo que dura un fin de semana...

© LauraPuente ' 2010